Realmente la palabra Barroco no es una denotación positiva, figurese usted
que en realidad significa algo peyorativo y eso que el mobiliario “era una gran
cosa” por todos los detalles que le caracterizaban.
Barroco es un adjetivo de grotesco, extravagante, recargado, confuso,
artificial, por lo que se entiende como una etapa de arte extravagante y
grotesco. Se caracteriza por una ostentación material desbordante, que pretende
impresionar, conmover y convencer, a mi sí me convenció.
Fíjese que el arte barroco jugó un papel
importante en los conflictos religiosos
de este periodo. Resulta que frente a la tendencia protestante a construir los
edificios para el culto de una manera sobria y sin decoración, la iglesia católica
usó para sus fines litúrgicos la grandiosidad y la complejidad barrocas. El
papado reaccionó contra la división que provocó la reforma iniciada por Lutero
generando el movimiento que
se conoció como la Contrarreforma.
La arquitectura,
la escultura y la pintura fueron
utilizadas para el prestigio de la autoridad papal
e ilustrar las verdades de la fe. En este sentido se puede afirmar que el
barroco es la expresión estética de
la Contrarreforma. Dato curioso: El estilo arquitectónico de la Basílica de San Pedro (Vaticano) es una mezcla del estilo Renacentista y del Barroco.
En la arquitectura se dan
las superficies onduladas, las plantas elípticas
y una exageración de la monumentalidad. El orden dórico pesado se reservaba
exclusivamente para Iglesias dedicadas a Santos varones y héroes militares. El
orden jónico se aplicaba en la arquitectura para hombres cultos.
En la escultura cobra
papel decorativo en la composición general y en las grandes pinturas murales
viene a corroborar el gusto por la teatralidad, que asimismo reflejan los
fondos de los retratos y los grandes altares de las iglesias, con su
complicada estructura y
dramática vivacidad. Se destacan el movimiento y el dinamismo; las imágenes muestran
pasiones violentas y exaltadas.
En el mobiliario,
hay creaciones hermosas de muebles cómodos, suntuosos, así extravagantes podríamos
decir, por lo cargado de los detalles en cada área volumétrica: respaldos
acojinados, adornados con botones recubiertos de la misma tela, colocados diagonalmente
para crear rombos geométricos, en los cuales coronaban respaldos de madera con
curvas y ondas, cargadas de elementos fitomórficos (es decir, colochos con plantas).
Los reposa brazos eran acolchonados desde la base interior hasta el borde. Sillas,
sofás y sillones contaban con el diseño anteriormente descrito.
Yo considero que el
detalle del Gótico en el arte se vuelve a observar en esta etapa, pero a diferencia de
ese que era muy geométrico y radial, el Barroco es más libre, más orgánico, saturado en detalles. Y en materia de hergonomía, el Barroco es la comodidad vrs la incomodidad del Gótico. Me quedo con el Barroco.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario