martes, 20 de mayo de 2014

La sociedad industrial-

Sillas de Thonet 

La Revolución Industrial se inició en la segunda mitad del siglo XVII en Gran Bretaña, provocando tras el invento de muchas máquinas impulsadas o generadas por vapor y carbón (como el primer tren), provoca una transformación completa  en lo económico, social y tecnológico en Gran Bretaña, extendiéndose luego por Europa y llegando a varios rincones de la tierra.

La Revolución Industrial marca un punto de inflexión en la historia, modificando e influenciando todos los aspectos de la vida cotidiana de una u otra manera. La producción tanto agrícola como de la naciente industria se multiplicó a la vez que disminuía el tiempo de producción.  Y así fue posible inicial con el famoso término “producción en serie”.
La producción en serie agradó tanto por la rapidez en los procesos (que era “al chilazo”) y por facilitar la creación de piezas iguales, aspecto que no era posible en la producción manual, pero no por ello desmeritaremos esa gran labor.

Ahora, con esta gran aporte sin duda llegó también a impactar la producción de mobiliario y vamos a mobiliar conociendo a uno de los precursores en elaboración de sillas tras la revolución industrial.

Michael Thonet, alemán (1796-1871) era constructor de muebles y luego se hizo pionero en el diseño de muebles y creador de las técnicas del curvado de madera. Se dice que desde 1830 experimentó nuevas técnicas para laminar y curvar la madera a fin de obtener formas que evitaran los costosos sistemas de modelado a base de cincel y de uniones mediante ensamblajes. Una gran cosa.

Fue admirado por un príncipe, Klemens Wenzel von Metternich, en 1841, que le agradó tanto tanto, que le pidió presentar sus trabajos a la familia y lo terminaron contrarando para decorar el interior del Palacio Liechtenstein en Viena.

Thonet obtuvo una primera patente en 1841 para el doblado en caliente de la madera, patente que le permitió mejorar su organización a escala industrial (por eso del mal de la copia).


Su obra más conocida es la que presento con un humilde boceto en esta ocasión, lsilla nº 14 de 1859 —conocida como Kaffeehausstuhl Nr. 14, 'silla de café nº 14'— es la mamá de las sillas. Sólo de este estilo se cuantifica más de 30 millones de sillas. hasta 1930. En 1860 diseña su primera mecedora, a la que se considera su obra maestra y que es la precursora de las actuales mecedoras de todo el mundo (por lo tantola mecedora no es tan antigua como pensaba).






Neoclasicismo

Nacieron  especializaciones más avanzadas como Arquitectos-Arqueólogos, una gran cosa.
El Neoclasicismo  nació en el siglo XVIII para restaurar el gusto y las normas propuestas por el Clasicismo.   Recordemos que el clasicismo fue una tendencia estética que imitaba los modelos de la antigüedad griega o romana (o sea copiones). Esta corriente se hechó la tarea de revisar las culturas clásicas, con una preferencia por lo  griego sobre lo romano, y es así como predomina la arquitectura inspirada en Grecia, en el  "verdadero arte".
Fue tanta la algarabía que artistas y aficionados viajarán a Roma para tomar modelos de la antigüedad imperial romana. La villa romana se convirtió en un centro de turismo donde viajeros, críticos, artistas y eruditos acudían con la intención de ilustrarse en su arquitectura clásica. Ah, sería una dicha también viajar para estudiar.
Por necesidad de ir guardando la información, la vichada se decantó a redactar libros e enciclopedias como  una sistematización de los conocimientos artísticos y así nacieron  especializaciones más avanzadas como Arquitectos-Arqueólogos, una gran cosa.
Como en esta época, la proliferación de enciclopedias ayudaron a difundir el conocimiento y el pensamiento de los hombres, empezaron a construirse edificaciones que  contribuyeran a mejorar la vida humana como hospitales, bibliotecas, museos, teatros, parques, etc., pensadas con carácter monumental. 





















Para mobiliar, sólo les puedo comentar que un gran ejemplo de los interiores de esa época, fueron los propuestos por un par de hermanos, de apellido Adam, en Inglaterra. Sus propuestas eran sacadas de la mera mera mata: la arqueología y se dice que una de sus obras más representativas es Osterley Park, con una importante fachada tipo panteón griego.